El inglés Gerald Martin, biógrafo "oficial" del escritor Gabriel García Márquez (así lo ha llamado el autor de Cien años de soledad), afirma que no hubo un "debate abierto" en torno a llevar la novela Memoria de mis putas tristes que Gabo públicó en 2004.Horas antes de presentar esta noche su libro Gabriel García Márquez: Una vida en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, Martin afirmó, en entrevista con Apro, que el tema de la pederastia "es muy complejo y que, en lugar de abrirse a un debate, lo que hicieron fue cerrarse".
La periodista Lydia Cacho y Teresa Ulloa, directora de la Coalición Regional Contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe, pararon el proyecto de llevar al cine Memoria de mis putas tristes, que dirigirían el danés Henning Carlsen y el mexicano Ricardo del Río, con financiamiento de FEMSA, Televisa y el gobierno de Puebla. La primera, en su columna de El Universal, cuestionó a García Márquez por no expresarse respecto de la intención del gobierno de Puebla de invertir en ese filme, porque sería "una apología fílmica de la trata de menores".En diciembre de 2005, Cacho, autora del libro Los demonios del Edén (donde señala al empresario Kamel Nacif como parte de una red de pederastia), fue encarcelada por policías judiciales en Puebla, debido a una demanda por difamación interpuesta por Nacif.
Después se difundieron una serie de grabaciones telefónicas en las que el gobernador de Puebla, Mario Marín, y el empresario, reían y celebraban su detención.La segunda, Ulloa, anunció que denunciaría penalmente al Nobel de Literatura colombiano, a los productores del largometraje, al gobierno de Puebla, a FEMSA y Televisa por lo delitos de "apología de la prostitución infantil y corrupción de menores de edad".En tanto, la reconocida productora y guionista, Beatriz Novaro, le envió al realizador Del Río un correo, donde le señaló que si acepta el dinero del gobierno de Puebla "estaría siendo financiado por la mafia más indignante que oculta la red de pedofilia de tráfico de niños".
Martin dijo que expresar que el filme sería una apología de la trata de menores "es un tema muy complicado":"Si la película no hubiera estado financiada por Puebla, probablemente no hubiera pasado nada. Me sorprende mucho que no hubiera habido problemas cuando el libro salió a la venta. La pederastia es una cosa muy complicada que no se puede simplificar, pero el tema del libro es polémico, incluso escabroso. Estoy de acuerdo que las películas no son tan complejas como la literatura, pero los que iban a filmar la película era gente muy seria, no son sensacionalistas, ni personas de cine de explotación", dijo."Hubiera sido interesante saber qué querían hacer los cineastas y cómo sería el guión, pero al mismo tiempo comprendo lo que ha dicho la gente. Es una época en la que la pedofilia tiene una especie de auge porque en internet sabemos que circulan cada vez más. Quizá en dos horas de charla podría profundizar sobre este asunto, pero no en cinco minutos, no se puede.
"Después dijo que ese caso le ayudó a promocionar su libro Gabriel García Márquez: Una vida, porque le dedica cinco páginas a Memoria de mis putas tristes:"Hablo de ese tema, la pederastia, no es algo que eludí, al contrario", señalaSobre el artículo Gabriel García Márquez: A la sombra del patriarca que escribió Enrique Krauze en la revista Letras Libres, bromeó:"La gente no sabe que Enrique Krauze es mi mejor amigo. Entonces, lo hizo para promocionar mi libro; realmente no está en desacuerdo."Enseguida, manifestó sonriendo:"No, no… ignora lo que acabo de decir…".Ya serio, explicó que Krauze leyó su libro para ver si estaba en contra de Fidel Castro.
"Eso ha pasado también con los exiliados cubanos, y están en su derecho."Añadió:"Me tendió una especie de emboscada porque quiso que saliera su artículo al mismo tiempo que lanzo mi libro, y también tuvo la generosidad de enviar su artículo a Bogotá, para que me esperara la polémica allá. La biografía la presentaré en Bogotá creo que este 30 de octubre."--¿Pero está de acuerdo con lo que escribe Krauze?--No estoy de acuerdo con Krauze y tampoco me sorprende que no esté de acuerdo conmigo, pero el debate es el debate. Tengo 180 reseñas en las que no están de acuerdo con Krauze y como tres o cuatro en las que sí están de acuerdo. Eso de alguna manera sitúa, ¿no?El inglés Martin, quien conversó cerca de 40 veces con el también autor de El coronel no tiene quien le escriba, Crónica de una muerte anunciada y El amor en los tiempos del cólera, trató de ser objetivo al escribir el volumen, según él."Aunque en realidad nunca hubo una entrevista formal, pero lo conocí muy bien, y me fue difícil guardar distancia y, al mismo tiempo, no caer en la exagerada crítica", añadió.El resultado fue una biografía "tolerada" que ya presentó en España.
-¿Por qué una biografía "tolerada"?--Es un juego en cierto sentido porque hay muchos tipos de autorización. Cuando yo le pronuncié a Gabo, hace casi 20 años, que quería realizar su biografía, al momento no me dijo nada. Sólo al final me dijo que estaba bien, 'pero no me hagas trabajar', no hubo un contrato firmado con derecho a tener acceso a todo, cartas, agendas, en fin… Cuando finalmente dijo que yo era su biógrafo oficial, fue una sorpresa. Creo que quiso decir que soy el único que se ha ocupado de hacer su biografía.
En la Sala Manuel M. Ponce, Martin estuvo acompañado por Héctor Aguilar Camín, José Agustín y Claudio López de la Madrid. El moderador fue el comentarista de TV Azteca Sergio Sarmiento.
La cita fue a las 19 horas y a esa hora el espacio ya no bastaba para los asistentes, por lo que se puso una pantalla en la sala de exposiciones del Palacio de Bellas Artes.
Al acto no asistió García Márquez, como era previsible, aunque la editorial lo boletinó así.
Proceso.com.mx (26.Oct.09)
http://www.proceso.com.mx/noticias_articulo.php?articulo=73445

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