lunes, 9 de noviembre de 2009

Letras y poder

Más allá de galardones y publicaciones, numerosos escritores se han involucrado con la política de su tiempo.
Con la reciente biografía publicada por Gerald Martin sobre el Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez, resurge de nueva cuenta el tema de la relación entre los escritores y el poder. El texto de más de 700 páginas del autor británico muestra la cercanía que tiene el colombiano con Fidel Castro, líder de la Revolución cubana, una relación polémica —que incluye banquetes, estancias en La Habana y numerosos privilegios— exhibida el mes pasado en revistas como Letras Libres, Nexos y Proceso.
Como respuesta al artículo que el mes pasado escribió Enrique Krauze en Letras Libres sobre la biografía condescendiente que Gerald Martin realizó sobre el escritor colombiano, el británico escribió una carta de respuesta dirigida a la revista mexicana. Bajo el título “La Comedia Intelectual de Enrique Krauze”, Martin señaló su desconcierto de que un “historiador de la talla de Enrique Krauze siga publicando exactamente las mismas cosas, desde exactamente los mismos puntos de vista, citando exactamente las mismas ‘autoridades’, pase lo que pase en el mundo externo (...). A Krauze uno lo lee para ver una versión exquisita y autoritativa del veredicto de los conservadores mexicanos sobre lo que pasa en el mundo -pero no para descubrir ideas o análisis nuevos”.El “tío Yeral” —como es conocido por los familiares de “Gabo”— señala en su texto, que puede leerse en el sitio http://www.letraslibres.com/index.php?art=14162, que Krauze está obsesionado con Castro: “Una de las estrategias favoritas de Krauze es utilizar datos sacados de los libros que está reseñando como si fueran percepciones suyas sin revelar que esos son, precisamente, los datos que matizan los textos de aquellos adversarios. Sólo leyendo mi libro (y lo que Krauze quiere es que nadie lea mi libro: su ensayo ha sido escrito para que nadie tenga la menor idea de lo que hay en mi libro y por eso él, su sombra, se interpone, como ha hecho tantas veces, entre sus lectores y el libro que está reseñando), sólo leyendo mi libro, repito, se darán cuenta los lectores cuidadosos del ensayo que se discute aquí que más de la mitad de lo que Krauze utiliza en mi contra son datos que yo utilizo ‘en contra’ de García Márquez. (En el mejor de los casos susurra que son datos que Martin ‘desliza’ o que ‘se le escapan’)”. Sin duda, sólo la biografía de Gabriel García Márquez ha podido generar semejante polémica, y Martin no ha dudado en afirmar que Krauze “critica a García Márquez por su ‘obsesión con el poder’ pero esto, nuevamente, es risible: lo que a él no le gusta es el tipo de poderosos que García Márquez busca (sin añadir el hecho, muy conocido pero no mencionado por Krauze, de que son los poderosos los que buscan a García Márquez, porque él también es un poderoso). ¡Seamos enteramente francos: quién no sabe que el mismo Krauze ha querido siempre estar cerca del poder! Miren su Curriculum Vitae. Miren sus intereses”.
Silvia Georgina Estrada
La Vanguardia (8.Nov.09)

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